Soy demasiado sensible:
¿Cómo hacer que las cosas
no me afecten tanto?
El hecho de ser tan sensible es un maravilloso indicador de hasta qué punto estás viva y conectada con todo lo que te rodea.
A veces cerramos nuestro corazón y nuestros sentidos para evitar experimentar el mundo de manera tan intensa. Pero no es enclaustrando nuestra alma como la liberaremos para que ascienda a mayores alturas.
Cuando dejes que las flechas de odio que te lancen se transformen en mariposas al tocar tu pecho, habrás dominado con maestría el arte del perdón.
En esos momentos ya no te importará ser tan sensible, porque serás absolutamente invulnerable en tu abierta vulnerabilidad.
Abrazarás cada uno de los insultos que recibas como oportunidades de probar la fuerza de tu amor, y ansiarás con expectación nuevos desafíos por venir.
Cuando reconozcas que NADA puede dañarte realmente, ya no lamentarás ser sensible ni te esconderás bajo la falsa protección de la soledad y el aislamiento, sino que correrás al encuentro de la vida, con la misma ilusión con que un pequeño aguarda la llegada de las vacaciones de verano.
Date cuenta de que los hechos son neutros por naturaleza. No tienen ningún significado excepto el que nosotros queramos darle. O sea, que las cosas que nos ocurren no tienen la capacidad de afectarnos. Es la interpretación que hacemos de ellas lo que nos produce sufrimiento.
Por ejemplo, si te roban el coche, puedes convertir eso en una verdadera tragedia, enfureciéndote, lamentándote o culpándote (estas emociones desagradables son la advertencia de tu Fuente de que tus pensamientos no están en armonía con lo que realmente deseas).
O puedes, por el contrario, centrarte en lo que quieres (imaginando que disfrutas de la comodidad y la seguridad de un buen coche).
Tu actitud de resistencia ante lo que ha pasado está impidiendo que la nueva situación que anhelas llegue a tu experiencia. Porque siempre que intentas alejar algo de ti o hacerlo desaparecer por medio de la fuerza, te encuentras conferiéndole más energía a aquello que NO deseas y volviéndolo más sólido y real. Y es que no puedes prestarle atención a algo (aunque sea algo que no deseas bajo ningún concepto), y no activarlo dentro de ti en alguna medida.
Por tanto, si sientes que algo está afectando tu bienestar, no continues con la actitud que ha provocado ese malestar. En su lugar, enfócate en pensamientos que te hagan sentir un poco mejor.
Y si la situación se ha vuelto tan abrumadora que no te queda apenas energía para cambiar tus pensamientos al respecto, no te esfuerces en transformarlos, sino haz algo distinto para desactivarlos temporalmente.
Distráete, échate una siesta, ve una película que te guste, date un baño relajante, juega con tu perro, lo que sea, con tal de que dejes de pensar en eso que te angustia. Y verás cómo se eleva tu vibración una vez que tu atención se enfoca en cosas que te producen bienestar.
Regresar desde
Soy demasiado sensible: ¿Cómo hacer que las cosas no me afecten tanto?
a
Timidez/Autoestima
Regresar a Home